10 de diciembre de 2021

¿Qué significan la tierra, monte y agua? Si no tenés la tierra no sos nada, el monte es nuestro pulmón. Y el agua… es vida.Usted, yo, nuestros hijos, nuestros nietos, si no tenemos água, ¿cómo podemos vivir?, Néstor Monte, comunidad indigena Wichi, Argentina

El Chaco Salteño es una de las zonas más áridas de Argentina. De hecho, es muy difícil imaginar que alguien viva aquí, que alguien PUEDA vivir aquí.

Y, sin embargo, la región es sorprendentemente rica en biodiversidad y cultura y muchos llaman a este árido Chaco su hogar.

Néstor Monte es uno de ellos.

Nestor y la comunidad indígena Wichi llevan más de diez años en esta zona, luego de un difícil proceso de titulación que se completó en 1997. Sus padres y abuelos soñaban con trasladarse a un lugar donde su comunidad pudiera prosperar. Desde que se instaló aquí, Néstor intenta cumplir ese sueño, para él y para su comunidad, a pesar de las condiciones naturales poco acogedoras de este territorio.

Los Wichi (pueblo originario cazador y recolector) poseen pequeños animales – cabras, pollos y cerdos – y unas pocas hectáreas de tierra para cultivar. Pero la falta de agua es un verdadero problema que amenaza a la comunidad y a su medio de vida.

También es la razón por la que esta zona es una de las más pobres de Argentina.

Los efectos del cambio climático y la degradación de los recursos naturales han agravado la situación, marginando aún más a las comunidades indígenas que viven aquí, como los Wichi.

“No hay agua suficiente para poder dicer: tenemos agua. Hoy estams esperando las lluvias”, dice Néstor Monte.

A pocos kilómetros, Lucía y su hija Ivana comparten pensamientos similares. Lucía e Ivana son campesinas, su tierra ha estado en la familia durante generaciones. Su vida depende de ella, de lo que cultivan y de su ganado.

Pero sin agua, nada crece y nada sobrevive.

“Aquí es muy dificil cultivar cosechas o verduras, porque el agua subterránea tiene salitre. Las plantas se mueren si las riegas. Es inútil que tengamos agua para el consumo si no tenemos agua para la producción: Es nuestra vida, es nuestra fuente de trabajo.”
– Lucía Ruíz

Sin embargo, las cosas han empezado a mejorar en los últimos años.
En 2013, la ILC y otras organizaciones impulsaron la Plataforma Semiáridos de América Latina, un esfuerzo conjunto para mejorar las condiciones de las comunidades indígenas, campesinas y afrodescendientes que actualmente trabaja en más de 10 países de la región.

En Argentina, la Plataforma fue crucial para diseñar la Ley de Acceso y Gestión del Agua, que fue presentada al Gobierno de Salta en noviembre de 2019, y aprobada un mes después.

Se estima que la ley garantizará un mayor acceso al agua a casi 8 mil familias campesainas e indígenas de la provincia del Chaco.

“El acceso al algua es un derecho fundamental y un objetivo fundamental que debemos alcanzar. No hay nada más importante que la vida misma. Y el agua es la vida. por eso estas iniciativas tienen tanta fuerza”, Verónica Figueroa, Ministra de Desarrollo Social de la Provincia de Salta, Argentina

También se creó una Mesa de Agua para facilitar el diálogo entre las partes implicadas: la sociedad civil, las organizaciones indígenas y campesinas, el gobierno local y los actores internacionales.

Desde la creación de la Mesa de Agua, se ha dado luz verde a más de 2.000 cisternas que permiten a las comunidades rurales y a los pueblos indígenas del Chaco argentino acceder a agua limpia y corriente para ellos y su ganado.

“La mesa de agua trabaja a nivel comunitario para que la población rural dispersa en la provincia tenga acceso a este recurso tan importante para la vida de muchas familias y para la producción agrícola”, explica Gabriel Seghezzo, coordinador de la Plataforma del Semiárido en Argentina

Las comunidades tienen un papel activo en el proceso. Néstor ha participado en la identificación y el mapeo de las zonas más afectadas por la falta de agua para garantizar que las cisternas se construyan donde realmente se necesitan.

Lucía, Ivana y su comunidad pasan por un proceso similar.

“Las familias que tienen una mayor necesidad – aunque todo el mundo necesita agua -, pero las que tiene niños, ancianos o simplemente familias más numerosas, tienen proioridad para recibir una cisterna u otras infraestructuras de agua”, explica Ivana

Las cisternas han cambiado la vida de las comunidades del Chaco.

Su desarrollo, sin embargo, depende de que la gente tenga o no derechos de tenencia sobre sus tierras. Sin un título de propiedad de la tierra, la mayoría de las personas se quedan atrás.

“La propiedad de la tierra permite a la gente solicitar proyectos o programas que requieren un título de propiedad. Las infraestructuras de agua no pueden construirse en terrenos privados y la provincia pide un título de propiedad para acceder a las cisternas”. – explica Ivana.

Su recamación de agua continúa. Pero mientras tanto, el modelo de Mesa de Agua se ha reproducido en Bolivia, Venezuela y Paraguay, donde regiones semiáridas similares también se ven afectadas por la falta de agua.

Es difícil imaginar una vida sin agua, una vida en la que el agua no es un derecho fundamental, sino algo que hay que conseguir.

Los antepasados de Néstor soñaban con encontrar un lugar para que su comunidad prosperara. Hoy, Néstor, Lucía e Ivana defienden ese sueño.

“¿Por qué una persona no puede tener una vida decente, tener una casa, tener suficiente agua, todo? Es el sueño que tiene toda persona”, dice Néstor.

– Texto original: Dreaming of water in Argentina – ILC (landcoalition.org)

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