Agroecosistemas que combaten el hambre y la sequía

En Usulután, la Agroecología ha sido la solución a los problemas climáticos. 

Sequía y cambio climático

Los agricultores y agricultoras  de la Sierra Tecapa, ubicada en el municipio de Berlín, departamento de Usulután, El Salvador están organizados. Se ha creado  La Asociación de Productores de la Sierra Tecapa (APAOSIETE), la cual promueve la plantación de cultivos orgánicos, es decir, libres de químicos.

Sin embargo, antes de la llegada de APAOSIETE (2005), las abundantes sequías en el territorio, la siembra de monocultivo de maíz, frijol y café, el uso de químicos en los cultivos,  y las fuertes tormentas que provocaron un grave problema de erosión y pérdidas constantes de cultivo, hizo que en el territorio se padeciera de una fuerte vulnerabilidad social y económica. Puesto que con las pérdidas del único tipo de cultivo que se sembraba, no se comercializaba y no había alimento para las familias.

Nace APAOSIETE

La iniciativa por combatir el problema inició en el año 2005, cuando el actual presidente de la Asociación de Productores de la Sierra Tecapa (APAOSIETE), Daniel Campos, descubrió técnicas de cultivo orgánico diversificado en un viaje de fines educativos que hizo a Costa Rica. Aprendió sobre construcción de terrazas y diversificación de cultivos, y a partir de esa fecha, Campos, replicó las prácticas.

 Así como Daniel Campos, fueron otros los agricultores de la zona que iniciaron con la práctica de sistemas agroecológicos que les permitirían mantener sus cultivos a salvo, tanto en invierno como en verano.  Además, con la producción de cultivos orgánicos las parcelas comenzaron con la diversificación de productos, alcanzando hasta 80 variedades de especies. En la Sierra Tecapa se pasó del monocultivo a la diversificación.

Diversificación y alimento saludable para las familias

Con la diversificación de cultivos, la comercialización incrementó y los y las agricultores tienen alimentos variados para vender, y además aseguran una alimentación saludable con el consumo de frutas y hortalizas producidas en sus mismos cultivos. Sabían que ya no dependían de un par de productos, por tanto, si había pérdidas o escasez de alguna especie, contaban con otras opciones para garantizar su alimento y para comercializar.

Algunas de esas variedades de productos que se cultivan son: tomate, chile dulce, rábanos, remolacha, pepinos, pipianes, güisquiles, ejotes, canela, apio, perejil, albahaca, zacate limón, limones, naranjas, nísperos, cocos, sandia, guineos, plátano enano, cacao y forestales para madera y leña.

Además, los productores cuentan con gallinas, huevos, patos y peligüey, a los que también alimentan de forma orgánica .Es decir, con insumos naturales. Sin embargo, la incorporación de agroecosistemas fue un proceso lento, ya que tuvieron que pasar  muchos años de aprendizaje y formación. No obstante, con el nacimiento de APAOSIETE, hubo más participación de mujeres y jóvenes. Se comenzó a llevar a cabo la agricultura familiar y la juventud visualizó en la agricultura una fuente de oportunidades. Además, las mujeres de la comunidad lograron percibir ingresos propios al poder obtener ganancias de sus cultivos.

Progresos de los productores/as de la Sierra Tecapa

En el año 2017, APAOSIETE finalmente se constituyó como un organismo legal, y con la reproducción de conocimiento en la zona, hubo más cultivos orgánicos y más personas que se beneficiaron de la agricultura resiliente. Actualmente participan como asociados 27 mujeres (44% del total de socios). Además, en los procesos de formación de las escuelas agroecológicas (2020 y 2021), participan 52 mujeres, que aunque aún no son socias, representan el 63.4% del total de participantes a las capacitaciones.

Uno de los progresos más grandes alcanzados por los productores y productoras de la Sierra Tecapa es la creación de escuelas agroecológicas, que tienen la intención de desarrollar habilidades en jóvenes para que la iniciativa de APAOSIETE siga vigente en el futuro. A partir del 2020 se ha contado con la participación de 50 jóvenes en los procesos de capacitación. Las escuelas agrícolas constan de 4 módulos con 12 clases en donde se realizan diversos ejercicios de demostración, y en cada práctica se trabaja en las parcelas de los socios o los participantes del curso. Luego de finalizar el proceso de formación, cada participante obtiene un diploma de reconocimiento.

Con la incorporación de agroecosistemas, la Sierra Tecapa ya no fue la misma, el ecosistema pudo reconstruirse con la nutrición del suelo y la biodiversidad, tanto animal como vegetal. Además, con los cultivos orgánicos se generó una alimentación más saludable y balanceada en las familias de la zona, con la producción de alimentos libres de químicos. Para Norma Ramírez, sindica de APAOSIETE, la producción orgánica es beneficiosa para la salud. “Hay muchos casos aquí que se están viendo, padecen de insuficiencia renal por tanto químico que se riega en el suelo”, comentó Ramírez.

Insumos orgánicos: Una opción saludable y económica

Los abonos orgánicos permiten preparar fertilizantes con insumos naturales de bajo costo, muchos de esos insumos pueden ser reciclados. Tal es el caso de los estiércoles, las hojas secas, melaza, etc. Asimismo, muchas de las técnicas de agricultura resiliente al clima se elaboran de forma sencilla, pero aportan un porcentaje significativo de nutrientes al suelo y una considerable ayuda a la conservación del ecosistema y de las plantaciones. “Se están preservando las especies de árboles nativos”, comentó Sebastián Cedillo, técnico de la asociación.

Entre los tipos de abonos que los y las agricultoras de APAOSIETE realizan se encuentran el bocashi, a base de desechos y estiércoles, la harina de roca, la gallinaza, la pulpa de café, granza de arroz y cenical. Este último es un tipo de abono que se hace a través de ceniza, cal y sal. Además, mediante reservorios de agua y plásticos negros que permiten retener el agua lluvia, los productores pueden cosechar y almacenar agua en tiempos de verano. Para evitar la evaporación de agua en temporadas de calor, los productores colocan la planta acuática “Ninfa” en sus reservorios. “Ahí tenemos un par de paces que se alimentan de la raíz. Nos ayuda a que el agua no se nos vaya, se alimentan los peces y nosotros nos alimentamos con ellos, es una cadena bien importante”, comentó Daniel Campos, presidente de APAOSIETE.

Conozca más sobre Agroecología y Agricultura Resiliente al Clima 

La producción  orgánica de APAOSITE es una de las 55   experiencias  sistematizadas por el proyecto DAKI – Semiárido Vivo.

El proyecto seleccionó experiencias de agricultores resistentes al clima de tres regiones semiáridas de América Latina (el Corredor Seco Centroamericano, el Gran Chaco Americano y el Semiárido Brasileño).

Los materiales están disponibles en la biblioteca de nuestro sitio web.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *